La Cuaresma en Antigua Guatemala no es estática. Camina, crece y se transforma junto con su gente. Algo curioso y profundamente significativo ha ocurrido en los últimos años: el crecimiento sostenido de varios cortejos procesionales, tanto en número de devotos como en la extensión de sus recorridos y horarios.
Hablar hoy de que las procesiones antigüeñas crecen en recorrido y horarios no es una exageración, sino una realidad visible en las calles, en las madrugadas prolongadas y en las noches que se alargan hasta casi la medianoche.
Las cuatro procesiones antigüeñas que crecieron este 2026:
Cuatro cortejos, una misma realidad: crecimiento de la devoción
En particular, cuatro cortejos procesionales han mostrado un crecimiento constante cuaresma tras cuaresma:
- Santa Catalina
- Jocotenango
- Santa Ana
- San Bartolo
Si regresamos algunos años atrás, los horarios eran muy distintos. Los cortejos tenían recorridos más cortos y egresos mucho más tardíos en la mañana. Hoy, la realidad ha cambiado de forma notable.
Ayer y hoy: cómo han cambiado los horarios
Hace aproximadamente seis años, los horarios eran los siguientes:
- Jesús de la Salvación salía alrededor de las 11:00 de la mañana el Primer Domingo de Cuaresma.
- Jesús Nazareno “El Dulce Rabí” hacía su egreso a las 10:00 de la mañana el Tercer Domingo de Cuaresma.
- Jesús de la Dulce Mirada salía a las 10:00 de la mañana el Cuarto Domingo de Cuaresma.
- Jesús de la Caída iniciaba su recorrido a las 5:00 de la mañana el Quinto Domingo de Cuaresma.
Hoy, esos horarios se han transformado de manera significativa:
- Jesús de la Salvación ahora sale a las 8:00 de la mañana e ingresa a su templo alrededor de las 22:30 horas.
- El Dulce Rabí sale a las 7:00 de la mañana y retorna cerca de las 23:00 horas.
- Jesús de la Dulce Mirada inicia su recorrido a las 8:00 de la mañana y entra aproximadamente a las 23:00 horas.
- Jesús de la Caída ahora sale alrededor de las 2:00 de la madrugada y retorna a su templo cerca de la 1:30 de la madrugada del día siguiente.
Este crecimiento no ha sido inmediato, sino progresivo, reflejo de una devoción que no se estanca, sino que se fortalece con el paso del tiempo.
Más devotos, más calles, más horas… más fe
La ampliación de recorridos y horarios no responde únicamente a decisiones organizativas. Es consecuencia directa de más fieles acompañando, más barrios solicitando el paso del cortejo y más personas encontrando en estas imágenes un espacio de encuentro con Dios.
Cada metro adicional recorrido y cada hora extendida hablan de una fe viva, de una ciudad que sigue encontrando en la Cuaresma un lenguaje común para expresar esperanza, penitencia y conversión.
Procesiones como catequesis en las calles
Que las procesiones antigüeñas crecen en recorrido y horarios también implica una gran responsabilidad. Nuestros cortejos no son solo tradición o estética; son catequesis en movimiento, evangelio vivido en el asfalto, incienso que predica y marchas que enseñan sin palabras.
Cada anda que avanza es una lección de fe.
Cada madrugada prolongada es un acto de entrega.
Cada noche extendida es una oración colectiva.
Una Cuaresma que sigue creciendo
El crecimiento de estos cortejos en apenas seis años confirma que la devoción a estas veneradas imágenes avanza a pasos agigantados, cuaresma tras cuaresma. Antigua Guatemala no solo conserva su tradición: la vive, la ensancha y la proyecta hacia el futuro.
Que nuestros cortejos sigan siendo signos visibles de una fe que camina, que educa y que transforma las calles de nuestra bella ciudad.
