4 datos sobre la tradición del pésame a San Juan Apóstol

4 datos sobre la tradición del pésame a San Juan Apóstol

El Pésame a San Juan Apóstol y el día del Tránsito de la Santísima Virgen

Esta tradición en boga en los antiguos cristianos, tanto de oriente como de occidente con sus respectivas tradiciones litúrgicas, se perdió con el paso de los siglos, la secularización, las reformas litúrgicas, muchas veces agresivas al sentimiento de piedad popular enraizado a lo largo de los siglos.

Son pocas las Iglesias y comunidades católicas donde se realiza el tradicional «pésame a San Juan Apóstol»

Hay otras donde se personificaba de forma teatral con personajes humanos, como herencia para la humanidad el famoso misterio de Elche, en España, donde se escenifica la Dormición, Asunción y Coronación de la Virgen María en tan histórico lugar, hecho que se viene dando desde hace varios siglos y hoy constituye patrimonio de la humanidad.

Los relatos apócrifos del Tránsito o Dormición de la Santísima Virgen María, nos han llegado en textos antiquísimos, del primer milenio, entre los siglos IV y VII una serie de autores buscaron la forma de relatar el momento final de la vida terrena de la Virgen María, su dormición, su sepultura y su Asunción.

Nos han llegado de este período histórico hasta 62 textos en ocho lenguas diferentes, todos leídos dentro de las distintas comunidades cristianas, según la respectiva tradición litúrgica, para las fiestas de la Virgen, especial la que recordaba su Tránsito de este mundo al Padre y su Asunción al Cielo.

Pésame a San Juan Apostol
Pésame a San Juan Apostol

De estos textos antiguos tenemos cuatro variantes, en cuanto a la forma en que se llevaron a cabo los hechos relatados:

  1. La Dormitio, María se queda Dormida, su cuerpo es enterrado en un sepulcro y preservado de la corrupción, su alma vuela libre al cielo y al cabo de tres días su cuerpo también es llevado al cielo o desaparece, como el cuerpo de Moisés.
  2. En los textos coptos y etíopes el cuerpo y el alma de María se separan por 206 días, después se da una resurrección física.
  3. La forma pura de assumptio se encuentra en los textos donde María pasa de un estado de vida terrenal de gracia a un estado de gloria absoluto sin participar de la muerte física.
  4. La más querida de todas las formas o relatos antiguos, nos refiere a que María murió físicamente, no de muerte por enfermedad o dolor, sino de amor a Jesucristo y partícipe de sus dolores y muerte, también lo es de su resurrección, tres días después de su tránsito o dormición.

En todos estos textos el protagonista de la historia, sea cual fuere la forma de subir al Cielo de la Virgen es el Apóstol y Evangelista San Juan, según el relato del evangelio que él mismo escribió, Jn. 19,25, es él quien acoge, después de la muerte de Cristo a la Santísima Virgen en su casa.

Esta afirmación y adopción espiritual coloca al apóstol y discípulo amado en el lugar protagónico al momento de la partida de la Virgen de este mundo.

En todos los relatos, sea por vía milagrosa o espiritual o por carta, es San Juan quien convoca al resto de apóstoles a Jerusalén a participar del dichoso Tránsito de la Santísima Virgen, que, al partir de este mundo, queda como su único deudo y es a quién corresponde dar el pésame.

Los textos coloniales conllevan una ceremonia compleja, llena de oraciones, reflexiones y actos físicos que nos llevan a reconstruir estos hechos de la etapa final de la vida terrenal de la Virgen donde se combinan expresiones de amor a la Virgen, hacia sus imágenes y las del evangelista San Juan y el fiel creyente y devoto que practica los actos de piedad, dentro de la novena del Tránsito.

Se practica los días 13 y 14 de agosto para dar paso al tercer día, 15 de agosto, la festividad de la Asunción en cuerpo y alma a los cielos, aunque se han conservado quincenarios del agosto, novenas y oraciones para cada 15 de mes, son pocos los textos al pésame a San Juan que se conservan.

Se ponía de luto la imagen de San Juan el 13 y 14 de agosto, para vestirla de colores el día 15, algunas veces se presentaba acompañado de otros apóstoles y de San Miguel Arcángel, listo para llevar la embajada celestial que acompañaría a María al cielo, otras veces solo, acompañado únicamente de sus devotos.

A continuación, una oración en forma simplificada que se puede rezar en dicho día:

Oración de pésame a San Juan Apóstol

Glorioso y Bienaventurado San Juan. R/: Ruega por nosotros. Tu que hasta en el último suspiro acompañaste a nuestra madre Santísima en lo largo de su vida. Tú que con amor la aceptaste por madre Y ella por hijo.

Tú que cuidaste de ella desde el momento de la crucifixión de nuestro Señor Jesucristo y le diste tu amor como a una Madre. Amado Apóstol san Juan, tú que fuiste testigo de tan grande pureza al tener como madre a la pura sin mancha; te pedimos que así como tuviste ese amor hacia La Madre de Dios y fuiste fiel hasta tu último instante podamos con amor conservar el amor en cada uno de nuestros corazones.

DEPRECACIÓN Oh Glorioso San Juan, por aquella angélica virtud te mereció las más insignes gracias de ser el discípulo privilegiado de Jesús, de descansar sobre su Corazón, de contemplar su gloria, asistir en persona a los prodigios más estupendos; ser finalmente designado por el Salvador expirante, como el hijo y custodio de su Madre; alcánzame, te ruego, que conserve siempre intacta la virtud de la pureza y que evite cuidadosamente todo cuanto pudiera mancillarla, a fin de que merezca los favores especiales del Corazón Sagrado de Jesús y del Corazón Inmaculado de María. Así sea.

Fuente: Profesor Nelson Sandoval/Apostolado de la Piedad Popular

Fuentes consultadas sobre el pésame a San Juan Apóstol:

Libros:

  • De Santos Otero, Aurelio/LOS EVANGELIOS APÓCRIFOS/Estudios y Ensayos, TEOLOGÍA/Biblioteca de Autores Cristianos BAC/Madrid, España/2,006.
  • Klauk, Hans-Josef, Los Evangelios apócrifos/Editorial Sal Terrae/Santander, España/2,006

Manuscritos originales:

  • Libro I de asientos, actas y extatutos de la Hermandad del Tránsito y Assumpcion en Cuerpo y Alma a los Cielos de Nuestra Madre y Señora María Santísima. Archivo Histórico de la Catedral de San Marcos.
  • Libro II de la Cofradía del Tránsito y Assumpcion de María Santísima. Archivo Histórico de la Catedral de San Marcos.